Atracción sexual
Saltar a navegación, búsqueda
En las especies que se reproducen sexualmente, la atracción sexual
es la atracción hacia otros miembros de la misma especie para reproducirse.
Este tipo de atracción es un factor muy importante para la supervivencia.
Atracción sexual en animales
El atractivo sexual en animales (no humanos) depende de una amplia variedad
de factores. A menudo, hay un elemento del cuerpo del animal que se adapta
para ser sexualmente atractivo al sexo opuesto: las plumas brillantes
y las crestas de algunas especies de pájaros, por ejemplo. En muchas
especies, hay comportamientos que aparentan estar adaptados para el despliegue
sexual. Algunos de estos atributos parecen estar adaptados para demostrar
estar en buena forma y saludable, por ejemplo, al demostrar la habilidad
de poseer una cualidad ostentosa sin otra función de supervivencia
aparente. La adaptación toma lugar en el género desplegante
en paralelo al desarrollo de la pretenece en el otro género. Es
posible que la adaptación sea cara en términos de estar
en buena forma y esto causa mayores problemas de supervivencia, especialmente
donde, como en el alce, se involucre un elemento competitivo directo.
Frecuentemente (sobre todo en los insectos) las señales químicas
son usadas para generar el interés sexual y localizar a parejas
potenciales. Estas señales, conocidas como feromonas, pueden producir
un profundo efecto sobre el comportamiento de un animal, incluso cuando
están presentes en cantiades diminutas.
Elementos comunes de la atracción sexual en humanos
Tipicamente, la atracción sexual se refiere a que una persona es
llevada a hacia otra con el fin de tener una relación sexual.
El atractivo sexual de una persona hacia otra depende de ambas personas;
para algunos, hay un acuerdo común con lo que es sexualmente atractivo
entre una especie, pero los individuos tienen también opiniones
subjetivas.
Gran parte del atractivo sexual humano es dirigido por el atractivo físico.
Esto involucra los sentidos, en el comienzo, sobretodo:
- Percepción visual (cómo mira el otro/a) - Audición
(Cómo suena el otro, principalmente la voz; lo que puede variar
ampliamente es cuán ruidosamente camina alguien (también
dependiente de los calzados, aunque esto no es un gran factor para la
atracción sexual) - Olfato (cómo huele el otro, natural
o artificialmente; el olor equivocado puede ser repulsivo).
Algunos estudios sugieren que una fuente de atracción física
de un hombre hacia a una mujer es dependiente de una proporción
entre el ancho de las caderas y el ancho de la cintura.
|